Venid pronto, abuelos del mundo.

Que necesitamos ayuda. Ya no os queda nada, abuelos. Cogeros ropa de abrigo que ya sabéis que el otoño aquí es bastante pelón. Cogeros calzado cómodo por si os llevamos a pasear un rato por la naturaleza. Y no pongáis demasiada cara de póker en la frontera que ya sabéis cómo se las gastan.

Volver al inicio Volver arriba Emigrantes en Québec (o casi Liv y Otto en Québec). Theme ligneous by pure-essence.net. Bloggerized by Chica Blogger.