Feliz año a todos.



Nosotros no hacemos nada especial, salvo invitar a los papounes a una fideguá y vigilar que Liv no desguace a Otto.

Liv abre su regalo.

Liv abre su cajita de regalo ante la atenta mirada de Otto. Yo aún llevo la legaña puesta. Para los que ayer se quedaron mosqueados: la entrada anterior es fruto de un subidón del farenhusband, que vino ayer encantado de las rebajas tras encontrar a muy buen precio un aspirador de alta tecnología Dyson. Ya ven, los jóvenes andan locos con los ipads, ipods, iphones,... y la familia de peludos es más felíz que un regalíz con un aspirador.

James, ya eres parte de la familia!

Nochebuena.




Los papounes nos invitaron a un "apéro", que se convirtió en cena informal y Liv se lo pasó pipa con el chocolate.

Otto cumple 4 meses.




El pejilguero pequeño cumple 4 meses y la pejilguera grande lo felicita con un par de tortas.

Más fotos de la fiesta.


Fiesta para los niños en el trabajo de Chuso.


No ha faltado de nada: paseo en poney, conejetes de colores y la visita de Papá Noël. Liv, encantadica con su regalo, y con el de Otto, al que no le deja ni acercarse. Yayos, espero que no salgáis nadando del hotel, que me parece que ha llovido muchísimo por el sur.

18 meses.


Hoy Liv ha cumplido año y medio. Nos hemos ido a hacer una visita a la nueva guarde que frecuentará a partir del 5 de enero. Todo apunta bien: ha pasado de mí olímpicamente una vez allí y ya se hubiera quedado. Felices vacaciones por el sur, yayos.

Cena con los vecinos.

Todos los años por navidad, hay una cena de fraternidad con los vecinos. Evidentemente, no se juntan todos, pero el resultado fue bastante positivo.
Liv con papoum, en toda confianza.
Para ser una cena canadiense no estuvo nada mal. Si hubiéramos estado en España, en vez de flores habría platos de montaditos y canapés abarrotando la mesa, fijo.
La verdad, fue muy divertido. Cómo se desinhiben estos québécois.

Así hasta abril, más o menos.


Ya que andamos con vídeos últimamente, ahí va uno del invierno.

Liv ya come solica, y lo hace bien.


Sí, ya lo sé, son vídeos de madre chocha, rechocha y recontrachocha, pero qué le vamos a hacer.

Vamos, Otto, sal a bailar.


Que tú lo haces fe-no-me-nal.

Otto empieza a integrarse en los inventos de su padre.


Los seguidores de este blog tendrán todavía fresco el recuerdo de ese invento maravilloso que cuelga de una sirga y por el que deslizamos a nuestra progenitura. Liv se ha puesto muy contenta al llegar de la guarde y ver a su hermano colgado del techo.

Domingo.


Teníamos tantas ganas de pisar la nieve que nos hemos escapado a Camp-Mercier a raquetear un poco. A la vuelta, Québec era el infierno: una especie de cabalgata cortaba la ciudad haciendo imposible el retorno a casa. Los policías parecían salidos de Fargo, medio canelos y atontaos, sin dar ninguna alternativa de trayecto. Menos mal que a los pejilgueros no les ha dado por ponerse a dúo.

Quiche Lorraine.

Resulta que ayer, animada por una fuerza extraña, me decidí a hacer una Quiche Lorraine. El resultado fue tan bueno que me he decidido a participar en el concurso gastronómico organizado a la limón entre Cambio Radical y Tu primera cocina Chispas.

Chuso tiene razón.



Hay cosas bastante más importantes que un cuarto de baño que no termina de estar acabado. Hay quien sabe relativizar en esta pequeña familia. Después de más de 2 meses, seguimos con la historia del cuarto de baño. Todo parecía a punto de terminar cuando... oh, cielos!, se equivocaron con el color de las baldosas en una pared.

Volver al inicio Volver arriba Emigrantes en Québec (o casi Liv y Otto en Québec). Theme ligneous by pure-essence.net. Bloggerized by Chica Blogger.