Renovando la sala de baño.


No contentos con el jaleo de tener dos bebés a la vez, nos metemos en obras y nos mudamos de casa. A ver qué cuarto de baño nos queda.

Haciendo probatinas en casa.


Otto cumple un mes!




En Québec también hay playa.





Mari Puri, nos olvidamos de llevarte a este sitio. El verano que viene nos haremos incondicionales.

A Liv le gustan las escaleras.



Liv baila, cuida de su hermano... y le gusta despertarse al alba. Por cierto, hoy nos ha visitado mi querida Amélie con su madre, de paso por Québec.

Se acabó el verano.





Sí, ya sé, fieles seguidores... Llevo muchos días sin publicar fotos, pero es que llevamos una marcha... Bueno, ahí va un primer plano de nuestra Liv, que está muy ocupada descubriendo mundo a la vez que anda; una foto de las yayas en la isla de Orléans, otra de la prole y las yayas, y una de Liv ayudándome a estudiar.

Pasa la vida...


Mientras cruzamos los dedos en espera de una respuesta positiva de parte de una de las mejores guarderías gubernamentales del sector, los días van pasando tranquilamente sin grandes cambios: abuelas con salud, Otto creciendo y dejándonos dormir por las noches, y el tsunami Liv haciendo de las suyas.

Aquí hay faena para todos.




Aprovechando que mañana es el día del trabajo en norteamérica, les hemos dado fiesta a las abuelas, que en el momento que escribo estas líneas estarán pegándole fuego a la visa y paseando por el Québec viejo. Más o menos nos vamos dando cuenta de cómo será esto sin la ayuda de las yayas.

Abuelas desahogándose.



Como somos un poco ogros, y de vez en cuando nos pasamos de echar broncas, las abuelas encuentran sus vías de escape (afortunadamente no en el alcohol, si no detrás de una caja de Corn Flakes).

Volver al inicio Volver arriba Emigrantes en Québec (o casi Liv y Otto en Québec). Theme ligneous by pure-essence.net. Bloggerized by Chica Blogger.