Sueño, sueño, sueño

Lo siento por los seguidores de Liv, pero desde hace unos días, un sueño pesado me impide hacer vida normal. El otro pequeñín se ha apoderado de mi cuerpo y de la energía que me queda. Iré poniendo fotos de Liv en breves. Abajo, una representación de en lo que me voy a tener que convertir con la llegada del nuevo pequeño.

Escenas cotidianas.



Ante las repetidas peticiones de los fans de Liv para que ponga más fotos, ahí van unas cuantas imágenes de la vida cotidiana. Arriba, Liv comiendo con su padre, Liv en la bañera con su madre, y abajo, apuntando maneras de teleadicta.

Y eso de ahí adentro también es Liv.


En algo se tiene que notar que vivimos en un país nórdico: al carrito del bebé se le pueden acoplar unos skíes.

Esa cosica de ahí adentro es Liv.

Hoy me la he llevado en trineo a hacer gimnasia, aunque más me hubiera valido que me hubieran llevado arrastras a mí también, así, tapadica y tumbada en un trineo que derrapa. Las bacterias en esta casa parecen dispuestas a no abandonarnos. Menos mal que al menos Liv se ha recuperado parece ser que del todo.

Núnca más.



Así es como podemos resumir nuestro periplo por los aeuropuertos. Núnca más volveremos a repetir esta locura de coger 3 vuelos con un bebé, poniéndonos a merced de los amables agentes aduaneros, el no siempre competente personal de tierra, los controladores de pasaportes, de escáneres, etc. La próxima vez, nos adaptaremos a viajar en la época del año en la que hay vuelos directos desde Montreal.
En las fotos, Liv en la maleta, Liv en el primer avión, y Liv en el segundo avión, en una cama improvisada.

Nos cabrá todo en la maleta??

Ya veremos, de momento lo importante será llegar al aeropuerto aunque lleguemos a trozos, porque de la fiebre que tenemos, entre los 3 no hacemos 1. Va a ser difícil hacer una crónica de este último viaje, sobretodo porque estoy muy floja y me pondré aún más blandita si me pongo a dar las gracias a TODOS VOSOTROS que con vuestras muestras de cariño (a Liv especialmente) me habéis hecho sentir como en casa. Besos a todos.

Una de Pascuales.




El mundo al revés: Liv se resfría en Zaragoza, uno de los días más calurosos del invierno, sin aire, y a unos 18 grados. Ya no podemos decir que no hemos ido a urgencias, ese sitio tan ameno donde puedes escuchar hasta música de Camela por un móvil. La peque va bien, un poco fiebrosa pero bien.

Volver al inicio Volver arriba Emigrantes en Québec (o casi Liv y Otto en Québec). Theme ligneous by pure-essence.net. Bloggerized by Chica Blogger.