Domingo.


Teníamos tantas ganas de pisar la nieve que nos hemos escapado a Camp-Mercier a raquetear un poco. A la vuelta, Québec era el infierno: una especie de cabalgata cortaba la ciudad haciendo imposible el retorno a casa. Los policías parecían salidos de Fargo, medio canelos y atontaos, sin dar ninguna alternativa de trayecto. Menos mal que a los pejilgueros no les ha dado por ponerse a dúo.

3 comentarios:

T. Celle qui fait trop bien les ♥ dijo...
6 de diciembre de 2010 03:28

Aie Sasha, que gana me das de vivir en Québec !!!
Ententas desanimarse ???
KIss T.♥ d'Alicantie

faren dijo...
6 de diciembre de 2010 07:20

Jeje, Sasha es nuestro gato. No, no intento desanimarte. Ça vaut la peine. Tenéis la intención de ir a Québec, Montréal, ....?

raquel dijo...
6 de diciembre de 2010 08:56

cómo está el dedito de mi niña?????

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