Yayas.


Así de orgullosas lucen las yayas presentes la semana previa a la llegada de Otto. No me sufran el yayete de Zaragoza y la yayeta de Santander, que nos acordamos de vosotros igual y os nombramos a todas horas.

Volver al inicio Volver arriba Emigrantes en Québec (o casi Liv y Otto en Québec). Theme ligneous by pure-essence.net. Bloggerized by Chica Blogger.