Otto, tu llegada coincide con muchas cosas!



Y es que no puede ser, me ausento dos días de casa y a Liv le sale un diente y se nos echa a andar. Otto por su parte es una maravilla de bebé: dormiloncete y tragoncete. Lo siento familia por no dar muchas señales de vida, pero aún estoy grapada y por casa andamos intentando coordinar los horarios de bebés y adultos. Gracias a todos por vuestro interés. Besos.

1 comentarios:

Anónimo dijo...
27 de agosto de 2010 17:46

A ver esa fábrica de niños guapísimos,que yo quiero uno......

Volver al inicio Volver arriba Emigrantes en Québec (o casi Liv y Otto en Québec). Theme ligneous by pure-essence.net. Bloggerized by Chica Blogger.