El proceso.

Aquí puede parecer que no, pero ya llevaba Chuso varias horas de curro.
Liv va leyendo las instrucciones y dándole órdenes a papá.
My man at work.
Sin la inestimable ayuda de Liv, nada de esto hubiera sido posible.

3 comentarios:

Anónimo dijo...
2 de agosto de 2010 17:53

Ya se ve que el padre y la pequeña Liv trabajan,pero,¿dónde se han metido las zampalobsters que ss esconden cuando hay que arrimar el hombro?

faren dijo...
5 de agosto de 2010 13:59

Pues alimentábamos a la fiera, dábamos ánimos, y mirábamos las obras, como los jubilados en Zaragoza.

Volver al inicio Volver arriba Emigrantes en Québec (o casi Liv y Otto en Québec). Theme ligneous by pure-essence.net. Bloggerized by Chica Blogger.