

Y es que todo siempre puede ser peor, o como se suele decir, susceptible de empeorar. Después de haber empezado el día esperando inútilmente que nos atendieran en una tienda de aparejos de baño, hemos optado por ir a hacer turismo en un día que se podría haber torcido de diversas maneras: podríamos haber fastidiado el coche pero bien bajando el bordillo demasiado alto de una calle cualquiera del Québec antiguo, o haberme puesto de parto en el bar donde me he caído por las escaleras y Chuso casi se cae con la silla encima del carrito de la niña, o haber recibido una multa tras llegar ligeramente tarde al aparcamiento de pago en la ciudad en la que no te pasan ni una.
1 comentarios:
¿Dónde está Liv? ¿Es ella la que hace las fotos?
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