Hay un sitio muy curioso entre Montréal y Québec situado al borde de la autopista 20. Se llama Hotel Madrid, y es un hito de la simbología kitch de la región. Conforme te vas aproximando, unas grandes letras de neón anuncian: «Poutines, Restaurant, Numéro 1, Ouvert». Al pasar por la autopista, se pueden ver unos grandes dinosaurios de plástico y unos cuantos coches deconstruídos a modo de reclamo. Y debe funcionar, porque siempre hay mucho camión estacionado. El Hotel-Restaurante Madrid es también una referencia obligada en pelis, literatura, cómics e incluso en música québécoise. Más intrigada por la curiosidad que por las ganas de llenar el estómago, sugerí al clan familiar el parar allí de camino a Montréal. La comida es nauseabunda, huele a grasa, a bacon y a poutine (patata frita con una especie de salsa barbacoa y queso), y la decoración es horrorosica. En la foto, Chuso y Liv mano a mano, y detrás las hermosas figuras de cera countries que adornan el local desde hace siglos. El por qué se llama «Madrid» es un misterio.
Hotel Madrid.
Posteado en en 19:56 por farenHay un sitio muy curioso entre Montréal y Québec situado al borde de la autopista 20. Se llama Hotel Madrid, y es un hito de la simbología kitch de la región. Conforme te vas aproximando, unas grandes letras de neón anuncian: «Poutines, Restaurant, Numéro 1, Ouvert». Al pasar por la autopista, se pueden ver unos grandes dinosaurios de plástico y unos cuantos coches deconstruídos a modo de reclamo. Y debe funcionar, porque siempre hay mucho camión estacionado. El Hotel-Restaurante Madrid es también una referencia obligada en pelis, literatura, cómics e incluso en música québécoise. Más intrigada por la curiosidad que por las ganas de llenar el estómago, sugerí al clan familiar el parar allí de camino a Montréal. La comida es nauseabunda, huele a grasa, a bacon y a poutine (patata frita con una especie de salsa barbacoa y queso), y la decoración es horrorosica. En la foto, Chuso y Liv mano a mano, y detrás las hermosas figuras de cera countries que adornan el local desde hace siglos. El por qué se llama «Madrid» es un misterio.
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1 comentarios:
Hala qué mayor se le ha puesto el Chuso con la cosa de la paternidad. Si parecía un chaval antes de.
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